Descripción
Con la entrada al Museo de Historia del Arte, en Viena, se pasea por las colecciones imperiales, en el edificio que mandó levantar Francisco José I para guardarlas. Las salas van del antiguo Egipto y el mundo clásico hasta el final del siglo XVIII, y la visita completa se calcula en unas cuatro horas, así que conviene ir con calma.
La Galería de Pintura reúne lienzos de Rubens, Rembrandt, Rafael y Vermeer, y también de Velázquez, Tiziano y Durero. La Sala de Arte es otra parada, donde hay creaciones de orfebres como Benvenuto Cellini, junto a esculturas y filigranas de marfil.
Entre los tesoros, también destacan:
- Joyas y diamantes, entre ellos algunas piezas auténticas de la emperatriz Isabel
- Objetos de leyenda: el Santo Grial y el cuerno de unicornio
Merece la pena detenerse además en la gran escalera del edificio, cuyos cuadros llevan la huella de Gustav Klimt. La audioguía no está incluida y se contrata aparte.